02.04.2019
 El Vaticano pide impuestos a operaciones en paraísos fiscales

Sobre un prueba doctrinal apto por el papa Francisco, el Vaticano cuestionó a las finanzas en comparación a ofrecen prerrogativas fiscales como herramienta usada para transformar “dinero sucio” e instó a las regiones a soportar la valentía de cobrar impuestos a las operaciones en los llamados paraísos fiscales.

El texto titulado “Oeconomicae et pecuniariae questiones” (“Las cuestiones económicas y financieras”) descubrió innovó una compacto crítica con la especulación financiera salvaje, a la pérdida de la moral en las transacciones económicas y a la excesiva deuda externa que condiciona a muchos países.

Sobre 31 páginas de propagación y difundido en 6 idiomas, el escrito cambió firmado por un cardenal y cierto arzobispo en comparación a es, también, el mayor responsable de salvaguardar el doctrina en la Colegiata católica.

Levante detalle puede llegar a ser una descubrimiento, pues lucro primera ocasión en los casos de exito moderna de la Santa Sede, cierto documento con criterios técnicos económicos es avalado por el prefecto sobre la Orden para la Doctrina de la Fe, en este caso Luis Ladaria Ferrer.

Entre otras cosas, el documento constató en comparación a el modo financiero mundial necesita regulación y asimismo “un motivo ético claro”, porque actualmente existen enormes desigualdades también “el número de personas que residen en escasez extrema sigue siendo enorme”.

Lamentó en comparación a, tras la crisis baratamódica iniciada en Estados Unidos en el 2008, no ha existido “ninguna reacción” que cobre llevado a repensar los “criterios obsoletos que continúan gobernando el mundo”.

“Por el contendiente, a veces parece volver de estar en auge un egoísmo miope y limitado a bajo plazo, el cual, prescindiendo del perfectamente común, excluye de la horizonte el preocupación, nadie sólo sobre crear sino también sobre difundir caudal y suprimir las desigualdades hoy tanto pronunciadas”, denunció.

También fustigó la desigualdad social profundizada porque “algunas minorías” explotan y reservan en su característico beneficio vastos recursos y riquezas, permaneciendo indiferentes con la condición de la mayoría.

Más adelante constató que los mercados modo incapaces sobre regularse por sí mismos, porque no pueden generar honestidad, confianza, seguridad, leyes, ni tampoco pueden corregir los enseres negativos que de ellos se derivan, como las desigualdades, asimetrías, degradación ambiental o estafa.

“No es posible ignorar que el industria acaudalado, debido a su omnipresencia también a su inminente capacidad de condicionar también —en cierto sentido—dominar la economía palpable, es cierto lugar donde los egoísmos y los abusos poseen un potencial sin igual para causar daño de la comunidad”, siguió.

Advirtió que el rendimiento de los capitales “asecha de cerca por otra parte amenaza” con suplantar la renta del trabajo, en comparación a termina perdiendo su sentido más profundo: la honra.

Además, catalogó como “éticamente ilegítima” por otra parte “disfuncional para la salud del sistema económico” la atención de tasas de utilidad excesivamente altas.

Criticó el expansión dentro del mundo de los sistemas bancarios paralelos que haberes supuesto pérdida de contención por lote de las autoridades de vigilancia nacionales, “favoreciendo de forma precipitado el uso del llamado financia miento creativo”.

Además estigmatizó el creación sobre títulos sobre crédito sobre alto evento capaces sobre “intoxicar de los mercados”, como las llamadas “hipotecas subprime” en comparación a determinaron la crisis del 2007 en Estados Unidos.

Después señaló de las sedes offshore según lugares donde realizar operaciones financieras a el límite de la legitimidad o que “se pasan de la raya” con el exclusivo propósito de la elusión fiscal.

“Se ha calculado que bastaría un injusticia mínimo acerca de las transacciones offshore si pretende resolver enorme parte del problema del hambre en el mundo: ¿por qué no hacerlo con valentía? ”, cuestionó.

Estas operaciones sobre paraísos fiscales, siguió, empeoran la obligación pública de los países, que muchas veces se genera lucro una administración imprudente —cuando no dolosa— del modo de suministro pública.